We Have a Dream
I felt pretty silly. I felt pretty silly sobbing in front of the USA Today in my hotel room in Houston this week. I went there for a “quick” customer visit – two days of travel in-and out of Brazil frame what can be considered “quick” when flying all over the vast territory of the Americas.
And yes, I had a good reason to become emotional on that morning of April 11th reading about the many protests that Latinos made throughout America on April 10th, 2006. The protests took place equally in the nation’s capital than in large and small cities. In huge urban areas the same as in small rural communities. In those protests, thousands of Latinos (Mexicans being the largest group among them) went and protest for fair immigration laws.
But what was I touched? Why did I became emotional on the topic?
To start with, I found it wonderful to see my fellow countrymen actively engage in defending their rights. I know the immigration issue is a very complex one and there are no easy answers, but everybody deserves to be heard on this debate. Second, as a Mexican there were simply too many episodes in my life in which I was touched by the sadness that immigration that is not supported by the law creates.
A few ones come to memory: the small town in Tlaxcala in which all you could see in a Saturday morning were dogs, little kids and women; the thousands and thousands of cars driving south from the Mexican border to Mexico each year (about 4 million people do that trip every year) and the pain closer to home, such as the former caretaker of the first building I lived in Mexico City who went to the US to work for a while and ended up staying there for more than four years. Every year his wife would be hopeful that he will come back to Christmas only to found out that he couldn’t… fortunately he is now reunited with his family in Mexico.
Whatever solution is found I think that the demonstrators deserve to be heard. These are good hardworking people who contributes to the American economy. They have their dreams and they work really hard at making them happen.
USA coverage of that day: http://www.usatoday.com/news/nation/2006-04-10-immigration-rallies_x.htm
Comments
Te dejo este articulo que salio hoy en el Reforma.
Saludos,
Marco
Andrés Oppenheimer
¡Gracias, congresista Sensenbrenner!
En nombre de los 40 millones de hispanos en los Estados Unidos, quiero agradecer a las tres figuras que más han contribuido al surgimiento de un nuevo "poder latino" en Estados Unidos: el congresista republicano James Sensenbrenner, el presentador de CNN Lou Dobbs y el profesor de Harvard, Samuel Huntington. Sin la ley Sensenbrenner nunca hubiéramos visto las multitudes de manifestantes hispanos que se volcaron a las calles
Se trata de los líderes más visibles del movimiento contra la inmigración, cuyas diatribas contra los hispanos han movilizado como nunca a la comunidad latina. Sin los "tres amigos" de la causa antiinmigratoria, nunca hubiéramos visto las multitudes de manifestantes hispanos que se volcaron a las calles en más de 100 ciudades de Estados Unidos en los últimos días.
Más de 500 mil manifestantes -la mayoría de ellos hispanos- marcharon en Los Ángeles hace dos semanas, mientras otros 500 mil lo hicieron el domingo en Dallas, y cientos de miles en otras ciudades de Estados Unidos el lunes. Protestaban contra el draconiano proyecto de ley de Sensenbrenner, aprobado por la Cámara de Representantes en diciembre, que entre otras cosas convierte a los inmigrantes indocumentados en criminales y propone construir una barda de mil kilómetros en la frontera sur de Estados Unidos.
La iniciativa será debatida por el Senado después de un receso de dos semanas que termina el 24 de abril.
El tamaño de las marchas de esta semana sorprendió a todo el mundo. Fue como si un sector de la población de los Estados Unidos que hasta ahora sólo existía como una estadística abstracta hubiera salido de las sombras, para convertirse en una realidad política.
"El tamaño y la magnitud de estas marchas tomaron a todos realmente por sorpresa", me dijo en una entrevista telefónica el senador Mel Martínez (republicano por Florida), copatrocinador de un proyecto de ley más benigno en el Senado. "Creo que han tenido un profundo impacto en la forma en que las personas contemplan este tema en el Congreso".
Muchos de los manifestantes no eran indocumentados, sino residentes legales o ciudadanos de Estados Unidos que estaban furiosos por el proyecto de ley Sensenbrenner, y por la ola de ataques contra los hispanos por radio y televisión.
No era para menos. ¿Cómo no entender el enojo de muchos ciudadanos norteamericanos con una niñera indocumentada en su casa, o una novia o novio extranjero viviendo con ellos, cuando bajo la iniciativa Sensenbrenner podrían ser acusados de facilitar el "contrabando" de ilegales?
¿Y cómo no entender el enojo de los indocumentados latinoamericanos que, regresando a su casa tras una jornada de trabajo de 12 horas, prenden la televisión y se topan con Dobbs en CNN alertando a los norteamericanos de que los inmigrantes ilegales transmiten enfermedades, además de ser potenciales terroristas, posibles agentes separatistas, que para colmo están quitándole trabajo a los estadounidenses?
El 30 de marzo, Dobbs le dijo a su audiencia que "lamentablemente las enfermedades (extinguidas) están regresando a los Estados Unidos" a través de inmigrantes ilegales. El 31 de marzo, Dobbs advirtió al pueblo norteamericano que algunos "mexicanos y méxicoamericanos" quieren que California, Nuevo México y otras partes del suroeste de los Estados Unidos vuelvan a ser parte de México", y que están usando a los inmigrantes ilegales "como un ejército de invasores para lograr la reconquista".
El 4 de abril, Dobbs dijo que los norteamericanos pobres y de clase media son "víctimas de inmigración ilegal", ya que supuestamente los mantienen con sus impuestos. Y, periódicamente, Dobbs advierte a los televidentes de que terroristas podrían infiltrarse a través de la frontera mexicana.
(Claro, Dobbs ni siquiera mencionó que ni uno de los terroristas del 11 de septiembre entró a Estados Unidos por México; o que México también se está quejando de que muchos pacientes con sida de Estados Unidos están mudándose a México, ni que la tasa del 4.7 por ciento del desempleo en los Estados Unidos es una de las más bajas de los últimos tiempos, ni que millones de indocumentados pagan impuestos sin tener acceso a beneficios sociales).
¿Y cómo no entender el enojo de muchos profesionales hispanos al leer el último libro de Huntington, '¿Quiénes somos?', donde él afirma que la "identidad nacional" de los Estados Unidos está amenazada por la cultura hispana?
Mi conclusión: Gracias, James. Gracias, Lou. Gracias, Sam. Sin vuestra ayuda, lo que hasta ahora era un desorganizado grupo étnico jamás se hubiera convertido en una fuerza política nacional. No nos abandonen. ¡Síganle!
Post Data: Para que quede claro, no estoy cuestionando el hecho de que hay una crisis inmigratoria en los Estados Unidos. Pero, como lo explicamos en la columna del 2 de febrero, la única forma de reducir el flujo de migrantes será empezar a reducir la brecha de ingresos entre Estados Unidos y América Latina, entre otras cosas mediante la ayuda externa condicionada a políticas económicas responsables y orientadas al crecimiento en la región.
Posted by: Marco | April 15, 2006 03:00 AM
Well, this is definitively not so cool. People that protested being fired for missing work. Ain't it a big irony that the people that benefit from hiring undocumented workers for a fraction of the cpost of other workes fire them to support a movement that keeps their costs low?.
http://www.nytimes.com/2006/04/15/us/15protest.html
Posted by: Ricardo Carreon | April 15, 2006 07:42 PM
Thank you Ricardo for being sensitive to those of us that are living throughout the current anti-immigration sentiments in the USA; it is very unfortunate that it is happening, and please support any initiatives that might come up in the future to help our people.
Posted by: Jorge Iniguez | April 17, 2006 03:21 PM